En general, un correcto uso de los elementos de seguridad
pasiva protege a los usuarios de un vehículo que sufre un accidente de
circulación.
Son frecuentes los casos en que tras una salida de vía, el
turismo entra en una dinámica de vuelco en tonel. La dinámica que experimentan
sus ocupantes dependerá, entre otros factores, de si hacen un correcto uso del
cinturón de seguridad.
En general, la eyección fuera del habitáculo es un factor de
riesgo que incrementa en más de cuatro veces la probabilidad de sufrir lesiones
graves o no sobrevivibles (AIS 3+).
Existen mecanismos lesivos específicos que tienen lugar en un ocupante que resulta expulsado fuera del habitáculo del vehículo. Así por ejemplo, existe una probabilidad significativa de producción de fracturas vertebrales producidas en el impacto del cuerpo al caer sobre el pavimento tras la eyección.
Los cuerpos vertebrales dorsales y lumbares pueden verse
sometidos a un doble mecanismo de flexión-compresión, que produce un tipo
específico de fractura por acuñamiento anterior.
El uso del cinturón de seguridad tiene en estos casos el doble efecto de evitar la expulsión fuera del habitáculo, así como de evitar o minorar los impactos dentro del mismo, al impedir el movimiento libre del cuerpo y por tanto la proyección de un lado a otro.
Su uso, sin embargo, no impide que otros mecanismos lesivos
lleguen a producirse dentro del habitáculo, como aquellos
relacionados con la intrusión hacia abajo del techo, que puede producir fracturas cervicales y el agravamiento de traumatismos craneoencefálicos.

